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martes, 13 de mayo de 2008

Falta de información, ironía en una escuela de comunicación


Los días pasan con normalidad, los estudiantes de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS), entran a sus clases entre el murmullo de la explanada alta que comunica los edificios A y B, mientras compran dulces, el desayuno o la comida caminan directo a sus salones como si nada hubiera pasado.
La designación de Rafael Castañeda como sustituto de Fernando Pérez Correa se realizó el martes 29 de abril, con expectativa y furia mostrada con la quema de una figura humana que representaba al hoy ex director de polacas, -similar a los judas del sábado de Gloria- la noche del lunes 28 de abril ante la constante lluvia y los gritos de euforia de algunos que siempre expresaron repudio a Pérez Correa.
Las 7:00 horas de la mañana del martes 29 fue el tiempo preciso de la toma de protesta, se adelantó un par de horas para evitar cualquier boicot o contratiempo, a las 9:00 el eco del rumor invadía la Facultad más lejana de la Rectoría y más cercana a la cultura.
La pregunta era obligada, Mayo Cuahtémoc Murrieta, profesor a cargo de la asignatura Metodología de la investigación periodística, llegó con la interrogante -¿Ya saben quién es el nuevo director?, la falta de respuesta fue la constante.
“Se conjuga una carencia de información, con una carencia de interés”, afirma Héctor Valdez, estudiante de ciencias de la comunicación de la FCPyS
El ahora “Príncipe”, desde la perspectiva de Maquiavelo, Fernando Rafael Castañeda Sabido, es egresado de la licenciatura en Sociología por la misma Facultad, realizó la maestría y doctorado en Sociología en el Colegio de México y de igual forma en la Universidad de Sussex, en Inglaterra el doctorado en Pensamiento Político y Social.
La falta de información fue una constante durante el proceso de elección, razón por la cual los estudiantes del sexto semestre de la opción terminal, comunicación política del turno matutino a cargo de Christopher Guevara, hicieron expresa la demanda de información.
Beatriz Pérez Escamilla, estudiante involucrada en la exigencia afirma “la inconformidad de nosotros era que nunca hubo una señalización ni nada que nos hiciera saber que estábamos ante un proceso electoral en la Facultad no era tanto la supuesta democracia que piden los cubos sino que no se nos informara y en parte el reclamo era para los consejeros técnicos”.
La realización de una encuesta por iniciativa de los estudiantes para conocer el nivel de información de los alumnos sobre el tema y la convocatoria a un primer debate con los candidatos de ciencias de la comunicación fueron las acciones realizadas.
“Tuvimos que mentir para que nos prestaran la sala y no llegaran a sabotear el evento pero no funcionó, Lourdes Romero dijo que no estaba interesada en ocupar la dirección así que no le veía caso ir, Figueiras (por supuesto) dijo que sí iba, Resendiz salió con que no porque irían los del cubo y no estaba dispuesto a dialogar con ellos, entonces ya sólo teníamos a Figueiras y Carola”, recuerda Pérez Escamilla.
Una semana después de este intento fallido por contribuir a la divulgación de la información sobre el proceso fue dada a conocer la terna final disputada por: Luís Gómez, Carola García y Fernando Castañeda.
Mientras los integrantes de los cubículos tomados de la Facultad exigían que los educandos fueran tomados en cuenta para la elección final, los futuros comunicólogos sólo pedían a gritos acceso a la información.
“Lo que más escandalizó fue que si de nuestra «fac» emanan los que critican al sistema, aquellos que realizan estos análisis de la información. ¿Entonces por qué tomar la misma postura?, por qué hacer lo mismo y escondernos que se iba a elegir al director” enfatiza Beatriz.
Es el interés por conservar los salones ocupados lo que impulsa a la lucha de los representantes de estos, no por la preocupación del bienestar de la Facultad expresa “Bety” como es llamada por sus compañeros.
Excélsior el 6 de marzo de este año publicó con detalle la situación de los salones tomados “En la Facultad de Ciencias Políticas hay diez cubículos y/o salones pertenecientes a los estudiantes; se trata de una de las entidades universitarias con los jóvenes más ultras del movimiento estudiantil.
Hoy en día la Facultad se encuentra en calma, las clases se interrumpieron por el puente, las preguntas y rumores siguen constantes, en el grupo que encabeza Cesar Illescas Monterroso de Psicología de la Publicidad, se comenta, pero sus discípulos aún desconocen quién son los encargados de las coordinaciones de las licenciaturas.
Illescas Informó que Lourdes Durán continúa siendo la coordinadora para ciencias de la comunicación, el rumor, especulaciones y falta de información propician la segmentación de los datos con los que cuentan los estudiantes de esta Facultad que con 54 años de edad sigue siendo la máxima creadora de especialistas en ciencias sociales.

Por: Rocío Santos Mijares

jueves, 6 de marzo de 2008

Arrebatan 70 espacios a la UNAM

Esta vez no escribiré nada, simplemente dejaré que ustedes opinen, en Excélsior fue publicado este jueves un reportaje sobre los salones que ocupan las agrupaciones en la UNAM, siendo Ciencias Políticas la que cuenta con mayor cantidad de estos, qué piensan ustedes, léanlo y forjen su propia opinión.


Arrebatan 70 espacios a la UNAM
Por: Leticia Robles De La Rosay Héctor Figueroa
Los universitarios que simpatizan con las FARC no son los únicos que cuentan con áreas “autónomas” dentro del campus. Expresiones trotskistas, anarquistas, marxistas y guevaristas tienen sus propios cubículos en facultades, preparatorias y planteles de CCHConquistas del movimiento encabezado por el Consejo General de Huelga (CGH) de 1999-2000, en la UNAM existen al menos 70 salones o cubículos estudiantiles autónomos donde los jóvenes trotskistas, anarquistas, marxistas, leninistas, espartaquistas o guevaristas lo mismo exhiben películas que organizan círculos de estudios o incluso venden comida corrida.

Oficialmente conocido con el nombre de Justo Sierra, pero rebautizado por el movimiento estudiantil como Che Guevara, el auditorio principal de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM es el principal símbolo de los espacios conquistados por los otrora huelguistas y que les fueron respetados por el ex rector Juan Ramón de la Fuente.

Ahí, en ese histórico auditorio, los jóvenes activistas universitarios instalaron, entre otras cosas, el Comedor Popular Vegetariano Che Guevara, donde la comida corrida cuesta 20 pesos.

Pero la venta de quesadillas, tortas, dulces, copias fotostáticas, impresiones y servicio en computadoras es común en prácticamente todas las unidades académicas de la UNAM, tanto a nivel licenciatura como en los 14 planteles del bachillerato.

Los espacios, argumentan los jóvenes, fueron conquistados por ellos por su lucha en las calles y con la presión del cierre de las instalaciones universitarias; en esos cubículos, como pudo constatar Excélsior, se realizan manifiestos, se editan revistas, se hacen enlaces internacionales con organizaciones simpatizantes, se denuncian arbitrariedades de las autoridades y se desarrollan actividades culturales.

La pelea por los cubículos es constante en la UNAM; en noviembre pasado, el director de la Facultad de Derecho, Fernando Serrano Migallón, ordenó la recuperación del salón D-201, ocupado por los estudiantes radicales, e incluso colocó rejas de metal para evitar que los jóvenes lo retomaran.

Así, desde ese momento, el movimiento estudiantil autónomo y crítico de la Facultad de Derecho sólo tiene el salón D-301 para realizar sus actividades de concientización a sus compañeros sobre la importancia de la lucha política.

Hace cuatro años, el director de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Fernando Pérez Correa, intentó la recuperación de los salones ocupados por el movimiento estudiantil en ese plantel, lo cual ocasionó la movilización de los jóvenes.

Los espacios estudiantiles en el territorio unamita se dividen en dos: los autónomos, que en su mayoría son dominio de la llamada ala ultra del movimiento estudiantil; y los institucionales o formales que adjudican las direcciones de los planteles para las actividades de esparcimiento y círculos de estudio.

Este diario realizó un recorrido por todas las facultades y escuelas de la UNAM, así como en los 14 planteles del bachillerato para confirmar que existen al menos 70 salones o cubículos que son de uso exclusivo de los jóvenes activistas universitarios de distintas tendencias ideológicas, mayoritariamente de izquierda radical.

En Filosofía hay 14 espacios estudiantiles; el “Cachumbambé” data de al menos 15 años y fue originalmente uno de los principales puntos de encuentro de los integrantes del Consejo Estudiantil Universitario (CEU), considerado el ala moderada del movimiento estudiantil.

El Auditorio Che Guevara es el principal de estos espacios. Fue tomado durante la huelga estudiantil de 1999 y en él convergen activistas extrauniversitarios; pese a la petición de los académicos de la Facultad de Filosofía, el entonces rector Juan Ramón de la Fuente nunca intentó recuperarlo.

En la Facultad de Ciencias Políticas hay diez cubículos y/o salones pertenecientes a los estudiantes; se trata de una de las entidades universitarias con los jóvenes más ultras del movimiento estudiantil.

En el Edificio B está el salón de Conciencia y Libertad; el B-001 pertenece al Frente de Lucha Estudiantil Julio Antonio Mella (Flejam); el B-101 a El Brigadista; el B-105 al Colectivo Lucio Cabañas; el B-110 al Colectivo Ernesto Guevara. En el edificio A están dos salones, el 103 y 104, que no tienen identificación de grupo; el A-109 es de el Grupo Rebeldía; el A-211 de Radio Polacas y el A-311 de Alternativa Universitaria.

En los planteles del Colegio de Ciencias y Humanidades destaca que sólo en Naucalpan los jóvenes no tienen espacios. En Azcapotzalco hay tres, uno del Comité estudiantil Metropolitano; otro del Grupo E y el tercero del Manifiesto.

El plantel Vallejo tiene un espacio para la radio estudiantil, otro para el movimiento denominado Regeneración; otro para Coba y uno más para el CEU Histórico; en Oriente están el Cecat; otro para Café Oriente y uno del CGH; en el plantel Sur está el del Cubo del G y el de los Internacionalistas.

En los nueves planteles de la Escuela Nacional Preparatoria existen cubículos o salones para el uso del CEM, el CEU o alguna de las expresiones radicales, pero en todos hay un cubículo especial para quienes se identifican como CGH, como ocurre con el resto de las entidades a nivel licenciatura.

http://www.exonline.com.mx/diario/noticia/primera/pulsonacional/arrebatan_70_espacios_a_la_unam/152466